4.1 Premisa

El diamante representa un modelo de referencia sobre cómo debería funcionar un cluster ideal para que tenga éxito. Para una evaluación de PdelE, se deben tener presente cuatro características representativas de los clusters turísticos y de aquello que producen.

1) En un cluster industrial, la complementariedad que genera la cooperación entre empresas se encuentra antes o después del proceso productivo, en la compra o venta de insumos productivos. En un cluster turístico, ésta tiene que realizarse también en la producción, debido a que el producto turístico está constituido por varios componentes, cada uno de los cuales puede ser también un producto final independiente. En un cluster de Pymes, el producto turístico es un producto colectivo desde el punto de vista de la producción. A su vez, y considerando su relación con el mercado y la demanda, es un producto complejo (siendo
un conjunto de bienes y servicios) donde deben aparecer todos los componentes para que pueda insertarse en el mercado (por ejemplo, vacaciones que no tienen previsto el alojamiento, no se comercializan como paquetes turísticos).

Esta característica requiere requisitos de coordinación entre la producción turística y, por tanto, en las actividades de la totalidad de las empresas involucradas, e implica la necesidad de diseñar y compartir proyectos de desarrollo turísticos entre dichas empresas, y entre éstas y el poder público. Por otra parte, a cada una de las empresas implicadas se les brinda la oportunidad de participar simultáneamente en la producción de diversos servicios, los que se pueden obtener reestructurando componentes sin necesidad de creación de nuevos procesos productivos. Este hecho representa una oportunidad importante para las innovaciones de producto, contribuyendo a la competitividad de un cluster a través de la diversificación de su oferta, así como a su rápida capacidad de adaptación a la evolución de los gustos de los clientes.

2) Debería ser considerado también como un recurso, el grado de diferenciación entre los bienes y servicios producidos por empresas dentro de la misma división (ej. Hoteles de varios niveles y otras formas de hospedaje). Esta diferenciación, si está mal estructurada, contribuye a la segmentación de la oferta y puede reducir la competitividad entre empresas y, por ende, los niveles de eficiencia. Asimismo, dicha diferenciación brinda la posibilidad de innovar a bajo costo a través de la personalización del producto, contribuyendo a la riqueza del portafolio de ofertas de un destino. 

3) Desde el punto de vista de la demanda, el producto turístico es esencialmente un producto de experiencia21. Esto se refleja en el hecho de que su mercado es en general significativamente más internamente estructurado respecto a los mercados de los productos industriales, tiene una alta y creciente demanda de productos personalizados y, además, está en evolución relativamente más rápida por efecto de factores de tipo coyunturales o estructurales.

Conocer detallada y constantemente y, de corresponder, elegir a los visitantes, es un instrumento fundamental de políticas de producción y de marketing de éxito. Por otro lado, esto hace que el visitante atribuya un gran valor a atractivos que son bienes públicos, como por ejemplo las condiciones medioambientales de la experiencia de la visita. El cuidado de los recursos turísticos directamente atractivos, generalmente medioambientales, tiene que ser parte de toda política de desarrollo turístico, las que deberán enfocarse a un manejo global de un destino.

4) La organización de la producción turística está estructurada en dos componentes, un front y un back office. Esto implica la existencia de empresas que tienen un contacto directo con el turista, y empresas e instituciones que proveen bienes y servicios a las primeras, pero que no tratan directamente con el turista y que, en general, no producen solamente para el sector turístico. La fuerza de un cluster turístico se encuentra tanto en las empresas y estructuras del front office, como en la fuerte vinculación de éstas con las empresas e instituciones de producción en el back office. Por otro lado, el front office puede servir también como portal de entrada para un back office representado por la estructura productiva territorial, las producciones típicas, por ej. la producción agroalimentaria, la artesanía, etc., del territorio en el cual se encuentra incorporado. Cuando esto acontece, el turismo organiza una cadena de producción, y es posible hablar de oferta turística integrada. Los beneficios económicos y sociales del turismo son varios, y están unidos al hecho de que el territorio al cual pertenece el destino, se puede convertir en el factor global de ventaja comparativa:

- Cuanto más fuerte es la relación entre los dos componentes productivos, tanto mayor es la eficiencia del sistema turístico y el rendimiento para el territorio medido por niveles de ingreso y de ocupación.

- Cuanto más difusa es la estructura productiva en la forma de pequeñas y medianas empresas, mejor es la distribución del ingreso y más bajos los costos sociales del desarrollo.

- Cuanto más diferenciada es la estructura de suministro local, mejor es el impacto estructural en términos de calificación y fortalecimiento de la estructura productiva local, de preservación de saber local, de estabilización anticoyuntural de la base productiva, y de las fuentes de ingreso del territorio, que dependerán menos de la evolución del turismo.